lunes, enero 18, 2010

Gramsci, sexualidad y el Nuevo Orden Mundial

Este texto me lo mandó mi mamá. Y me parece interesante.
Sé que algunos no estarán de acuerdo, lo subo por los que sí.


Gramsci, sexualidad y el Nuevo Orden Mundial

Lucrecia Rego de Planas

martes, 12 de enero de 2010


Es una parte importantísima en el camino hacia la falta de fe y que forma parte de la estrategia dictada por Antonio Gramsci: destruir a la familia para erradicar de la vida del hombre sus creencias y tradiciones sagradas.

Esta destrucción familiar para acabar con los criterios cristianos les interesaba a muchas personas, no sólo a los comunistas. A ella se sumaban intereses racistas, comerciales y económicos de muchas personas, que incluían algunos grupos judíos y masones… entre muchos otros. Por eso, el apoyo económico a la estrategia fue inmenso.
Si tratamos de imaginarnos una familia verdaderamente destruida, terriblemente destruida, completamente destruida, podríamos imaginar a una en la que los esposos se lastiman, se engañan y se separan; una familia en la que las madres abandonan a sus hijos, o tal vez, una en la que las mamás matan a sus pequeños y éstos matan a sus padres enfermos.
Suena algo terrorífico, pero… eso era lo que buscaba Gramsci.
Era un reto grande:
¿Cómo hacer para que familias latinas, sólidas, unidas, aferradas a sus creencias, tradiciones y valores cristianos y familiares se desintegraran?
No podían sacar de repente anuncios que dijeran: "Maridos, abandonen a sus mujeres; mamás, maten a sus hijos; nietos, maten a sus abuelos". Nadie les hubiera hecho caso.
Así que se preguntaron: "¿qué es lo más sagrado en la familia, lo que más aprecian estas familias conservadoras?". Los hijos, fue la respuesta. "Arremetamos contra ellos y convenzámoslas de que tener un hijo es lo peor que les puede suceder. Después de eso, el resto será fácil".
Usaron dos estrategias: una, disfrazada de ciencia, para llegar al ámbito económico y de las empresas, que desarrolló Malthus con su teoría demográfica de la sobrepoblación y la carestía: "Si la población sigue creciendo, no habrá alimentos suficientes para todos".
Aunque era totalmente ridícula, porque la historia del mundo económico demuestra lo contrario, la propagaron por todos los medios, con fotografías desgarradoras y gráficas llamativas, de manera que pareciera la pura verdad. Y el mundo… se lo creyó. Ahora vemos las consecuencias en las poblaciones envejecidas de Europa.
La otra estrategia fue una campaña publicitaria dirigida directamente a cambiar la mente del pueblo, en el que ya existía un gran interés por tener cosas materiales. La campaña consistía en un solo mensaje aparentemente aceptable y poco dañino, que decía así: "La familia pequeña vive mejor".
Cualquiera que analice la frase racionalmente, un solo segundo, se dará cuenta de que es mentira, pues todos conocemos familias grandes y pequeñas que viven bien y también conocemos familias grandes y pequeñas que viven fatal. Así que nada que ver con la verdad. Pero nos la repitieron tanto, tanto, tanto, tanto… durante tantos, tantos, tantos años (más de 20), que nos la creímos.
La frase aparentemente nada dañina, tenía dos fines muy bien planeados:
1) Que la gente relacionara e igualara "vivir mejor" con "tener más cosas", de esa manera el hombre olvidaría que "vivir bien" significó algún día "portarse bien", "ser bueno".
2) Que la gente empezara a ver a los hijos como los enemigos del bienestar.
Con esto, el hijo dejó de ser un don maravilloso de Dios y pasó a convertirse, en la mente de las personas, en el enemigo potencial del bienestar familiar.

Como la gente olvidó que "vivir bien" tenía mucho que ver con "ser bueno", las virtudes y valores familiares pasaron a un segundo plano casi olvidado (exactamente lo que buscaba la estrategia de Gramsci) y fueron sustituidas por el "si quiero vivir bien, debo tener pocos hijos para poder tener más cosas".

Por supuesto, la industria de los anticonceptivos y todos los vendedores de "cosas", de cualquier cosa que pudieran comprar las familias, apoyaron felices esta iniciativa. Significaba mucho, mucho, mucho dinero para ellos. A un cristiano convencido de sus valores difícilmente le puedes vender algo que no necesite, pues sabe del recto uso de las creaturas. Tal vez te lo compre por hacerte el favor, pero nada más.

En cambio, a alguien que ha puesto el materialismo por encima de los valores cristianos, le puedes vender… lo que quieras. Por eso recibió tanto apoyo esta estrategia. Pero todavía no lograban destruir a la familia (sólo la habían hecho chiquita), así que completaron la con una segunda campaña, que sonaba casi igual que la anterior.
De nuevo, una frase solamente, repetida millones de veces por todos los medios y durante mucho tiempo: "Pocos hijos para darles mucho".
Esta segunda campaña, que duró otros 20 años, además de reforzar las ideas de la primera (el hijo como enemigo y el cambio de los valores por el materialismo), trajo como consecuencia una generación de padres que se sintieron obligados a "darles mucho" a sus hijos únicos (todo lo que pidieran) para compensar la falta de hermanos.
Y así crecieron estos niños, egoístas, demandantes y exigentes, acostumbrados a dar nada y recibir mucho (todo lo que quisieran). Ahora estos niños ya son adultos y se están casando con niñas de la misma generación, igual de egoístas, demandantes y exigentes, que no saben dar y se sienten con derecho a recibir mucho (todo lo que se les antoje).
El resultado, ya lo estamos viendo: matrimonios que duran uno o dos años, cuando mucho. Una verdadera epidemia de divorcios. Gramsci era muy listo, sin duda.
Otra consecuencia que trajo esta segunda campaña de los pocos hijos, fue una generación de mamás que se quedaron sin nada qué hacer cuando sus hijos únicos crecieron. Mujeres de 40 años que se encontraron un día con que lo único que tenían que hacer, a falta de otros hijos a quien entregarse, era pensar en ellas mismas, en su autorrealización.
No sólo ésta es la causa, pero sí es una de las raíces del feminismo radical: mujeres cuarentonas que se sienten oprimidas (porque no tienen en quién pensar) y desean liberarse (de su soledad y falta de actividad) para realizarse. En esta generación encuentran una tierra fertilísima el físico culturismo, las cirugías estéticas, los cursos de auto superación y todas las corrientes del New Age que promueven, ante todo, el sentirse bien con uno mismo.
El resultado… miles de mujeres que abandonan sus hogares para "estar bien consigo mismas". Otro triunfo de la estrategia de Gramsci.
Y bueno, ¿a quién se le antoja llegar a una casa en donde sólo vive una señora, operada de pies a cabeza, que vive de apio y agua, habla del ying y el yang, y que sólo piensa en sí misma? A nadie. Creo.

Esta generación de esposos, hombres, significó un mercado hermoso para las industrias de la pornografía y la prostitución. El adulterio… sí… una medalla más para Gramsci.

Una vez que la mente del pueblo aceptó la separación de la sexualidad y la fecundidad, la aceptación de lo demás ya viene por sí sola: de la anticoncepción vienen luego las relaciones sexuales antes y fuera del matrimonio y, ¿por qué no?, la homosexualidad. Si una cosa se vale, la otra también.

Y… una vez que la mente del pueblo aceptó que el hijo es el enemigo del bienestar, entenderá fácil que no sólo hay que evitarlos, sino que también hay que matarlos cuando no los deseamos. El aborto: mamás que matan a sus hijos… corona de laureles para Gramsci.

Aún hay más: si el niño por nacer significa un estorbo para el bienestar, mucho más lo será un anciano, un enfermo o un niño deforme. Eugenesia, selección de embriones y eutanasia: mamás que matan a algunos hijos y se quedan sólo con los sanos y nietos que matan a sus abuelos enfermos… Gramsci, te mereces un aplauso, has destruido a la familia cristiana.

Ahora sí, con la "Revolución sexual", la sociedad latina está lista para la toma de la sociedad política, la fuerza coercitiva. Hay leyes que aprueben todo lo anterior: divorcio, anticoncepción (salud reproductiva), homosexualidad (ideología de género), concubinato, aborto, eugenesia y eutanasia.

Adelante Gramsci, la mesa está puesta para ti, cuando se cumplen 70 años de tu muerte.

martes, enero 05, 2010

Ano nuevo, vida nueva


Decidió cambiar con el año. Decidió cambiarse el ano.
Nunca se había escuchado (en ningún consultorio, hospital, clínica, o centro médico del mundo entero) que alguien quisiera operarse el ano.
Pero así lo pidió y "al cliente lo que pida"
En el mes de marzo, los mejores cirujanos plásticos y proctólogos del mundo se unieron en un chat especializado vía Internet que tuvo lugar en varios lugares al mismo tiempo. Extrañamente para la mayoría de los doctores, la reunión fue al "anochecer".
La discusión se prolongó durante más de siete horas y los médicos no lograron ponerse de acuerdo en los principales puntos; así que se convocó al "Primer Congreso Internacioanal".
Se propuso también una junta para acordar comisiones para el congreso, así como la asignación de las tareas específicas para cada una de las comisuras, perdón, comisiones.
La junta preparatoria se agendó para la tercera semana de mayo.
En esa junta, que también fue a distancia, aprovechando las nuevas tecnologías, se decidió que era muy dificil ponerse de acuerdo vía remota, ya que además de la dificultad de los horarios, las ideologías acerca de esa parte del cuerpo eran tan diversas como los países y regiones de donde procedían todos los doctores. Así que para junio se convocó a la "Primera Junta Regioanal"
En esta junta, ocurrida en varias ciudades como Culiacán, Anaheim, Annapolis, Assis, Ciudad del Cabo, Detroit, entre otras, se decidió no solo involucrar a los médicos presentes, sino hacer de esto un evento multidisciplinario. Invitar, por ejemplo, a psicólogos y plomeros.
Debido a la temporada vacacional, todas las juntas se pospusieron hasta fines de agosto, y para esas fechas, a penas se iba a comenzar a planer el "Primer Congreso Internacioanal" en donde se decidiría como se iba a operar al paciente.

A estas alturas, el ánimo de nuestro protagonista de esta pequeña historia, estaba por los suelos. Su gran propósito de ano nuevo había perdido tanta fuerza que prácticamente pensó en desistir de su sueño, pero la noticia de que el "Primer Congreso Internacioanal" se llevaría a cabo en octubre, lo llenó de esperanza.

Decidió esperar lo que fuera necesario para estrenar un nuevo cutis.

El congreso trascurrió sin ninguna novedad. Acudieron cerca de quinientos cuarenta participantes y como en cualquier congreso, se habló de todo menos del tema principal, así que para el tercer día del congreso, aún no se decidía quien debería operar la parte más recóndita de nuestro personaje.

Para noviembre, el objetivo era prácticamente imposible. Ningún médico quiso hacerse cargo de la operación, a pesar de que el obstinado personaje habló personalmente con cada uno de los posibles cirujanos que podrían haberlo hecho feliz en su propósito.

Así que en diciembre, lleno de tristeza y anodadamiento, decidió comenzar el año nuevo con el mismo ano de siempre, pero con nueva actitud, con una ¡Vida Nueva!

viernes, diciembre 18, 2009

Ma ya mi


Ya estoy aquí (en este muelle tan rico, tan inspirador, con mi campu tan remendada, y con el cuadro de texto del blog (porque sin él a veces siento que no puedo escribir bien (por ejemplo en word (o en cualquier otro medio electrónico para escribir))) que tuve que cargar adentro de la casa (donde sí agarra el internet (de los vecinos)) para que se abriera y poder estar aquí)
(me encantó este párrafo anterior en el que hice un uso (tal vez desmedido (pero correcto (quizá))) de los paréntesis)
En fin, ya estoy aquí, con mis ganas de escribir que nunca se acaban, que sólo me dan vueltas y me muerden, que sólo me atormentan o me acarician, con esta sed (que es intempestiva y a veces brutal) de producir palabras y con ellas emociones.
No existe una sensación comparable con esta (la de escribir sabiendo que alguien me leerá)
Tal vez es un vicio, una forma de autocomplacencia (yo escribo, ellos me leen, pero sé que me leen porque yo les escribo) tal vez es una forma de alimentar este ego tan hambriento de aceptación, o tal vez es la ansiedad y la emoción de contemplarme en el espejo de los demás a través del yo mismo que proyecto en mis escritos. O tal vez, y esto nadie lo sabe, sólo sea la suave y tranquila emoción de saber que a alguien le parece interesante lo que pienso, lo que vivo, lo que trasmito.
Finalmente, aquí estoy. Con este lago tan atractivo, tan fascinante, tan..... sí, apacible. (aunque esta palabra tan rebuscada "apasible" venga a coronar mi serie de frases y palabras domingueras y filosóficas, y llegue a ustedes de modo sutil o violento y su reacción sea de desprecio o de completa sumisión, según el caso).
uooo... Miami y ya es mi última noche aquí... sí, agradezcan que no me olvido de ustedes, (aunque en realidad quiero decir "disculpen por haberlo hecho")
Ya no escribo tanto como antes, lo sé y no saben cuanto me torturo por eso.. porque aunque le de muchas vueltas en mi cabeza y en mi corazón, no entiendo que ha pasado..no sé si es por cuestión de tiempo, por cuestión de intereses (mierda! ya hablo como señor!!) o por lo que sea... ya no escribo, y aún así, aquí estoy, escribiéndoles, escribiéndome.... en esta noche tan... ya sé "apacible" frente a este lago tan hermoso (de verdad quisiera que todos ustedes los que me están leyendo, tuvieran la oportunidad de estar, aunque fuera unos minutos, sentados aquí, donde yo estoy, sintiendo esta tranquilidad que el agua me provoca.
Aquí estoy, hermanos, para ustedes. Aquí están mis palabras que me gritan que aún existo. Aquí están mis manos y mi campu, para decir una vez más, desde otro rincón de esta tierra "aquí estoy, estoy vivo"

Shet! ando de un melancólico, de un pensativo, de un "señor escritos" que hasta siento raro, pero me gusta, me gusta compartir todo esto con ustedes y sé que estas últimas palabras, ya están chingando de alguna manera mi final, esa frase tan fuerte de "Aquí estoy, estoy vivo" pero bueno, de eso se trata no?? de escribir una cosa y después reírse de eso, de contradecirse una y otra vez, si no, no existe las palabras, no existen las historias. Hay que dar giros, vueltas, y meterse por caminos intrincados, hay que arriesgarse con la sangre agolpándo la frente y el miedo doblando las rodillas, hay que animarse a todo, aunque sea a contradecir y a chingar el final de un texto como el mío... hay que mostrarse desnudos, porque así venimos, así estamos y así nos iremos, hay que cagarse en la mar serena (como diría Bryce Echenique, no crean que yo ando haciendo esas cochinadas, es el título de un cuento....) hay que vivir a fondo y cuestionarlo todo, hay que sonreír, llorar, y escribirlo todo.

ahhh como quisiera seguir escribiendo toda la vida... me refiero a poder escribir más cosas de mi vida... pero también he pensado que un poco (o un mucho) del hecho de que no escriba tanto ahora, es porque mi vida es más plana. Soy más señor (mejor dicho, ya me estoy haciendo un señor) con mi barriga y mis cachetes (maldita sea! quien lo hubiera imaginado?? el flaco del Carlos.. mmm no, ya no y no saben cuánto me entristece) con mi genio y mal humor de un "hombre con responsabilidades" mm donde está el payaso, el famoso "¿los estoy divirtiendo amigos??" con mis análisis y evaluaciones para la chamba (por favor!!! quien me imaginaba así?? he cambiado, lo sé, y a veces pienso que para bien (ja!) y me estoy haciendo un don.... que jodido... donde quedo el foreverismo?? jaja bueno, pero en el fondo sigo siendo yo... espero... me estoy proyectando mucho y me agarró aquí la duda existencial jaja, y todos leyéndome mientras mi mente se va desnudando poco a poco... ya me dio pena.
Hagan como que no leyeron todos mis traumas arriba mencionados, o mejor hagan como que sí los leyeron y como que precisamente por eso (por haberlos escrito, por haberme expresado) sigo siendo el mismo Carlos de siempre, el sincero, el transparente, el confundido, el escritor, el amigo y porque no, el que los entretiene con lo más profundo de sus sentimientos, el payaso, el poeta.





PD. La foto que tomé fue muy arriesgada. Es la campu y yo reflejados en el lago. Está tan oscuro todo, que primero me quise tomar foto yo con la campu y el lago atrás, pero sólo salía mi carota, luego el lago solo y no se veía nadita... finalmente tomé la campu (y su apéndice, el disco duro externo) me acerqué al lago, y voltéando la campu hacia el agua, y agachándome hasta casi caerme, le dí clic en el botoncito que toma la foto y salió esto. Disfrútenlo.

Pd2. Mientras escribí todo el texto, la campu se estuvo mojando porque la mesita de acá afuera estaba empapada y yo ni en cuenta. Hasta ahorita que la levanté para tomar la foto que les dije, sentí que estaba toda mojada, espero que no le pase nada, no lo creo, dicen que las cosas se parecen a su dueño, y ya ven que yo aguanto chido (hasta las regañizas de mi jefa (no de mi mamá, (aunque también)) y son peores (las regañizas de mi jefa) que una mojada como la de mi campu. jaja

Pd3. Ahora sí mis amigos me despido, regreso a la casa a darle "publicar entrada" y subir la foto, para que todo quede en sus manos!! Los quiero!

viernes, noviembre 20, 2009

El gusto es mío.

Él:

Perfecta pulcritud.
Movimientos exactos.
Todo medido.
Todo calculado.
Peinado ideal.
Cabellos alineados.
Uñas redondas.
Uñas cortadas.
Uñas limadas.
Uñas pulidas.
Sonrisa medida.
Traje nuevo.
Traje caro.
Traje único.
Objetivos precisos.
Tiempo calculado.
Guantes.
Sombrero.
Aroma agradable.
Zapatos brillantes.


Él, con su andrajosa soltura, su fodonguez absoluta, su hedor que producía vómito. Las rastas llenas de cebo y nudos. Los tenis parecían salidos de un bote de basura, uno de un color y otro de otro, con manchas y agujeros. No sabía a donde quería ir, ni cuando, ni mucho menos cómo quería llegar a un lugar que ni siquiera sabía si quería. La vida lo llevaba por ahí...o por allá? O la vida no lo llevaba a nada?
El no tener dientes no era algo que no le diera chance comer cosas duras como tortillas secas, o cáscaras de naranja. Llevaba puesto una chamarra, dos playeras, y unos pantalones debajo de los shorts. Las manchas de su piel se parecían al cartón mojado. Recargado en la puerta del metro lo miraba a él.

Él:
Bajó su vista.
Lo vió.

Él, se dió cuenta que lo estaba mirando, y sonriendo sin dientes dijo:
Hola.

Él dijo:
El gusto es mío.

martes, noviembre 10, 2009

Setecientos mil cuatro

Erainviernoyporlomismolasteclasdemimaquinadeescribirestabanpegadas.Nonevabaperohacíamasfrioquecuandonieva.Sí,sedicenievaynoneva.Escomoconjugarelverbo"cerrar"Lapuertasecierra,nosecerra.Cerrarynevarseconjuganigual.Nonevabaperohacíamasfríoquecuandoneva.Ahnoperdón,másfríoquecuandonieva.Enfin,hacíatantofríoquelasteclasseguíanpegadas.Depronto,escuchéunavozdetrásdemíquedijo:Setecientosmilcuatro.Nopodíasernohabíanadieenelcuarto,peroyoescuchéclaramente"setescientosmilcuatro".Nopenséenquienlohabíapodidodecir.Simplementequisesabercomoseescribíaesenúmero.Entoncescomencéateclear700004 y milagrosamente mi máquina de escribir se destrabó. No era el frío, era que mi máquina se había puesto terca y no quería funcionar bien hasta que no mencionara (con sus propias teclas) la cantidad exacta de piezas de las que estaba hecha.

sábado, noviembre 07, 2009

Perdónenme


Amigos y amigas lectores y lectoras (si aún los hay)
Lo sé, no tienen que decirme nada. Los abandoné como un borracho deja sus llaves, lo sé. Sé que tal vez los he perdido, como un alzhaimeriano pierde la memoria. Pero no quiero abandonarlos. No, no y no.
Sé que no bastan las excusas, y que mis perdones son tardíos, pero aún así quiero decirlo.
Con la chamba y sin mi querida campu, me era muuuuy dificil escribir aquí.
Sin embargo, quiero pedirles perdón con un nuevo formato de escribir que me acabo de inventar. Se llaman los cuentuitos, y los inventé para twitter. Los pueden leer ahí, o en facebook o aquí, donde les sea más placentero.
Si me quieren seguir en twitter soy carlosjoseperez y bueno, ahí les van los cuentuitos que he publicado y les prometo que no los abandonaré más. Ahora tengo un poquitín más de tiempo....(sí y de tristeza por la distancia que me separa de mi amor), pero también tengo la campu reloaded con la que les estaré escribiendo aquí, allá y por todos lados.
Los quiero lectores!!!
y nuevamente: Perdón, no me dejen de leer!!!!

jueves, octubre 29, 2009

El amor llega a oleadas

El amor llega a oleadas pasajeras
como el mar o la información financiera
el amor llega así, como un invitado sin reservas,
como el olor a lluvia en tierra seca.

El amor llega así inesperado y nos ataca,
nos tira, nos derriba,
el amor llega y nos desarma
y perdemos las posibilidades, los rencores,
las tragedias.
(y nos queda la esperanza)
El amor llega a oleadas y sorprende
Sólo espero que estés cerca cuando llegue.

martes, octubre 27, 2009

El abandono

El abandono llega, no se busca.
Un martes cualquiera, cerca de las ocho de la noche, cuando uno cree que la vida es plana.
El abandono no avisa, ni hace cita, ni te lo plantea.
El abandono no te deja, te acompaña.
Y te acompaña tanto que quisieras que te abandonara.

viernes, septiembre 04, 2009

Alabeo


Estoy cansado. En realidad preferiría escribir la historia que se me ocurrió ayer mientras caminaba por la tienda de chácharas egipcias, pero mi cansancio y desesperación son un poco más fuertes que las ganas de escribir de ese tema.
Prefiero escribir para desahogarme un poco, para liberar el cansancio que, aunque tampoco es tanto como para dejarme tirado sin escribir, sí es lo suficiente para que sea necesario para mi estas palabras autocomplacientes.
Estoy varado en el aeropuerto de San Luis Potosí. Insisto, no es la peor situación en la que he estado, y la palabra "varado" puede resultar un poco exagerada. La realidad es que mi vuelo viene atrasado casi hora y media, y eso, sumado al calor bochornoso, al hambre recién resuelta y al cansancio producido por una intensa semana de encuestas y visitas a las tienditas, crea en mí un sentimiento de ahogamiento que casi se vuelve hinchazón.
La señorita es bruta. Que me perdone Dios por no aceptar a ésta, su hija, pero cada vez que vengo al restaurancito del aeropuerto, crece en mí las ganas de lanzarme a su cuello y zarandearla para que reaccione. Me recuerda a Albertina, la hermana de la señora Tere y de Manuelita, quienes -contrarias a la hermana en cuestión-nos ayudaron durante tantos años con diligencia en la invaluable labor de la casa.
En fin, la señorita lenta tarda en darse cuenta que te sentaste en la mesa, tarda en pasar por tu mesa y decirte: "¿se le ofrece algo?" (hasta dan ganas de decirle, no, no se me ofrece nada y por eso vine.....) tarda también en entregarte la carta, tarda en regresar para tomarte la orden, tarda sobre todo en traerte los platillos o bebidas que pediste, tarda también en retirarte los "muertos" o trastes sucios, tarda en traer la cuenta y no se diga en traerte unos limoncitos o un cuchillo si la ocación lo amerita. Tarda también cerca de trescientos millones de minutos en cobrarte y el doble en elaborarte la factura.
Eso es sólo un pequeño detalle, una pequeña razón de mi desesperación, la puntitititita del iceberg de mi ya próxima explosión de gritos, mesas aventadas, y cuentas sin pagar...pero esto no va a pasar, no, porque estoy escribiendo, porque estoy sacando muy lentamente (como deshago de una gran presa) mi tensión por medio de estas sencillas y complejas palabras que no son para nadie sino para mí.
Lo del coche fue pura suerte. Mala al principio, excelente a la mitad y buena al final, hace una media hora.
Renté un coche (uuuy aquí también sería una larga historia si contara lo que los incompetentes de Hertz hicieron con mis sentimientos) Y camino a la bodega (sí, aquí en SLP) se me hizo fácil meterme por un callejón lleno de charcos, tierra y lodo, que en la madrugada parecía más el esófago de un dromedario gigante que un camino transitable. El valor y la temerosidad (o temerarismo) surgieron en mí, y hasta la frase "Dios ama a los aventurados" vino a mi mente como un apoyo a mi decisión de meterme a ese camino atroz.
Y ahí voy, brincando con el coche rentado, sintiendo la adrenalina propia de un rally y yo imaginaba que el humilde Attitude era una Jeep Sahara. Pero no.
Casi al final de la calle (si se le puede llamar así a ese camino de la muerte) un fuerte sonido de golpe inundó el interior del coche. Juc! Y el humilde Attitude quedó literalmente varado en un pequeño cerrito de tierra y piedras, mientras la llanta de atrás flotaba al aire y la de adelante patinaba en un charco tan profundo que ni siquiera la llanta tocaba el fondo.
Stucked. Atorado. Trabado.
Y ahí voy, con el espíritu aventurero intacto, a bajarme del coche e intentar "sacar" el coche con las experiencias de atascamiento anteriores y con mis señoriales pantaloncitos de vestir, camisa y sueter de ejecutivazo.
Resultado: Lodo (de dudosísima procedencia) hasta casi las rodillas, un volante confitado, forrado de lodo (¿no hay un sinónimo de lodo? ah sí fango!) bueno, un volante confitado de fango y un coche (el mismo coche) igual de atascado-atorado que al principio. (por eso dije el mismito coche, atorado como tortuga en un pequeño cerrito)
La gente pasaba y medio ayudaba. No se comprometía, empujaba un poco, preguntaba: "¿se te ofrece algo?" pero hasta ahí. Entonces le marqué a Luis. Me dijo, ahorita vamos con los chavos. Y en menos de cinco minutos, estaban ahí nueve preventistas, con sus uniformes de Kraft y con esa fuerza y unión que los caracteriza (eso suena a comercial o a discurso motivador) y con sus fuerzas cargaron (cargamos?) el coche hasta aventarlo lejos, como una piedra hasta donde pudiera cualquiera de las llantas tocar el suelo (y por lo tanto avanzar).
Y !oh sorpresa! porque con la valiosa ayuda, también llegó el precio. El coche rentado estaba abollado. Sí, alguien se había apoyado tan fuerte en la delgada lámina del humilde Attitude, que la había sumido justo arriba de la tapita del tanque de gasolina.
Y ahí es donde reconozco que surgió la poca suerte que tengo. Que hoy (luego de una semana de uso intenso) al entregar el coche, el hombrecito de Hertz no percibió que tenía abollado ahí y por lo tanto no me cobró la reparación. ¿Cómo lo logré? Lo intenté todo. Un supervisor me dijo que se podía sacar con un "golpecito" pero nada. Luego que quitáramos la llanta (lo hicimos hoy con el tiempo encima porque ya tenía que estar aquí, en el aeropuerto) También lo intentamos por la cajuela, y nada.
Finalmente apliqué el maquillaje y como toda la ciudad estuvo muy sucia y llena de lodo, se me ocurrió llevarlo al extremo y tomando una botella vacía de refresco la llené de fango (bingo por el sinonimo) y comenzé a manchar "esa parte" del coche para que con la mugre no se viera.
Resultado: No estoy endeudado por el daño al coche que renté.

Me despido, el tiempo pasó mientras escribía, ya casi es hora de que aborde mi avión, mientras tanto yo los dejo aquí con este texto (que aunque dije arriba que era para mí, todos sabíamos que también escribía para ustedes) y me despido desde este restaurancito donde atienden lento pero que uno puede satisfacer sus necesidades básicas: comer, ir al baño y escribir. Después de desahogarme y contar mi historia, me despido de ustedes fieles e infieles seguidores desde aquí, del Restaurante Alabeo.

lunes, agosto 10, 2009

Reflexiones sobre un supuesto escritor encontrado en el avión.


Junto a mí está un escritor. No puedo negarlo. No sé quién sea, pero tiene toda la finta y desde que nos vimos hubo un contacto visual medio raro, como si me dijera "ey! soy escritor y sé que tú también" y ahora estoy convencido que es alguien importante. O al menos eso es lo que quiero creer.
Esta leyendo un libro de poesía.. ¿quién lee poesía?
Tiene el look de Carlos Fuentes: canoso, los ojitos brillosos, pero... no estoy seguro que sea él. Esa barba de candado no termina de convencerme.
Quisiera preguntarle, acercarme así, sin más y decirle "¿quién eres?" la simple idea de saber que escribe, ya hacen que parezca interesante.
¿Pulshki?¿Pulshik? Es el apellido del autor de lo que está leyendo. Y, lo digo en serio ¿quién lee poesía?
No sé quién sea, y tal vez no vaya a tener el valor (o el reverendo acto de idiotez) de preguntarle, tal vez ni sea escritor y si lo fuera ¿qué me importa? Si fuera alguien que yo conociera, lo reconocería..pero la simple incertidumbre y la posibilidad de estar con alguien que comparte ese gusto por las palabras (y por la poesía) ya resulta interesante.

Tal vez estoy escribiendo con mi Moleskine con la intención de que me vea y sea él el que me muestre algo de interés. No tal vez, seguro. Lo sé, para qué me hago tonto.

Y también sé que estoy escribiendo esto para publicarlo mañana u hoy mismo en mi blog (*) Para que lo lean y digan...ese Carlitos tan chistoso, tan único, tan ... no sé. Lo que sí sé es que llevo tres páginas de mi libretita Moleskine y que, ya sea por llamar su atención o la de mis lectores, sigo escribiendo.

Y sí, reconozco que muero por ser escritor reconocido. Tan reconocido como él, que nadie en el avión reconoce. Tan reconocido como cualquier escritor que sólo es reconocido por otros escritores. Por eso creo que él es escritor, porque yo lo reconocí y por eso creo que yo soy escritor, porque lo he reconocido.

Si él no es escritor, puede que me equivoque en mi persepción, pero no por eso dejo de ser escritor, yo sigo siendo escritor porque aquí están mis palabras.
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Posdata:
Hay una mosca en el avión. ¿Sabrá que va volando mientras va volando? o mejor dicho: ¿Sabrá que va volando, mientras va volando, mientras va volando?