martes, octubre 28, 2008

Enston Ricer


1991-?
Escritor y neologista argelio. Fundador del palabrismo.
Hijo de comerciantes, nació en un puesto de mercado en el año 1991. Su padre, un gran verdulero, lo obligó a cargar huacales desde los tres años, originando su problema de la columna vertebral.
Como la vida en el mercado es una vida agitada, los padres de Enston no se preocuparon por su educación o crecimiento. Sus primeras palabras fueron únicamente las relacionadas al comercio de verduras.
Jorobado y pobre, no asistió nunca a la escuela, y aprendió a leer gracias a su hermano mayor, quien con pasquines y revistas sensacionalistas, le inculcó el gusto por el idioma.
Sorprendido con las palabras, a los siete años comenzó a inventar las suyas.
Hoy, a diecisiete años de existencia, ha creado cerca de tres millones de vocablos nuevos, mismos que son utilizados en todos sus cuentos y novelas.
En el año 2003, ganó el premio Rey de Roma a la mejor palabra del mundo, con el famoso término: "Mernolio" que significa "Aquel que habiendo nacido en el mercado, es digno de admiración" y que paradójicamente se aplica solamente a su persona.
Enston Ricer es actualmente líder del movimiento "Adios a los viejos libros", que pretende hacer una quema universal de textos en el año 2010.

lunes, octubre 27, 2008

Los pedales de la vida


A mi hermano Edgardo, ciclista empedernido


El martes de la semana pasada vi, en esta misma clase, la película Ladri di biciclette del conocido director italiano Vittorio de Sica. Esta película, además de provocarme varias reflexiones en torno a mis gustos cinematográficos, —he decidido que amo el neorrealismo italiano— generó en mí las ganas de escribir acerca de un simple, pero importante elemento simbólico de la misma: la bicicleta.
La bicicleta, un aparato que parecería intrascendente, cobra importancia a lo largo de la cinematografía, de la literatura y del arte en general, debido a su carácter simbólico. Es, este aparato, un gran recurso narrativo ya que nos puede hablar de muchas características profundamente humanas.
Comenzaré por acercarme a la obra maestra de Sica, y después hablaré de la importancia que tiene la bicicleta en dicho filme. La historia de Ladri di biciclette, es muy sencilla, pero conmovedora. Un hombre pobre, producto de la postguerra, consigue trabajo después de dos años sin tener uno. Su empleo consiste en pegar carteles de teatro en las paredes de Roma. Su bicicleta, es un instrumento indispensable para dicho empleo, y la había empeñado por falta de dinero. Con la ayuda de su esposa, al vender todas las sábanas de la casa, consigue sacar del empeño este aparato tan necesario y comienza a trabajar. Pero el conflicto comienza precisamente en su primer día de trabajo, en el que su bicicleta es robada. Toda la película, trata acerca del esfuerzo que este hombre, y su hijo, hacen para recuperar la bicicleta, y con ello la esperanza de una vida alejada de la miseria.
Es entonces, la bicicleta de Sica, un símbolo del esfuerzo, el trabajo y la oportunidad de salir adelante. Es el medio indispensable para subsistir. Es, no sólo un medio de transporte, sino una posibilidad de desarrollo basado en el propio esfuerzo. Y es que la esencia de la bicicleta es esa. El coraje personal, las ganas de impulsarse, la fuerza de la voluntad, que se ven reflejadas en la distancia recorrida, en la meta que se alcanza.
Viene a mi mente el recuerdo de varias narraciones en las que la bicicleta juega un papel trascendental para diferentes personas. En el que este aparato, nos lleva a conocer verdaderas historias de ahínco y esfuerzo humanos.
Siguiendo con las películas italianas, y aunque éstas no pertenecen propiamente al neorrealismo, pienso en Il Postino de Michael Radford, en Nuovo Cinema Paradiso de Giuseppe Tornatore y en La Vita é Bella de Roberto Benigni. En todas éstas, la bicicleta entra como un elemento simbólico. Es tanta su importancia que aparece el cartel de las tres películas.
En Il Postino —película basada en la novela Ardiente Paciencia de Antonio Skarmeta— Mario Ruopolo, el pescador que se convierte en el cartero de Pablo Neruda, realiza todas sus entregas con la bicicleta. Y viene a mí la imagen de este cartero de figura triste, subiendo por el cerro hacia la casa del famoso poeta.
Y por último, en Cinema Paradiso, Alfredo, el viejito que le infunde el gusto por el cine a Toto, lo lleva a muchos lugares del pueblo en la canasta de su velocípedo.
Otra de mis películas favoritas, en la cual la bicicleta es muy importante, es una obra de Sylvain Chomet, Les Triplettes de Belleville. Película francesa animada en la cual el protagonista se entrena desde niño para participar en el Tour de Francia.
Pienso, también, en un libro que deseo leer desde hace mucho, y que gracias a esta reflexión, no dejaré de hacerlo en poco tiempo. El libro Las alas de mi miedo, de Ulises Losson narra las experiencias del autor, quien después de decidirlo con coraje, decide atravesar el continente africano con su bicicleta.
Todas estas historias—en especial la última—nos hablan del valor, de la fuerza, de la entrega que necesita el ser humano para llevar a cabo sus sueños, para alcanzar sus metas, para llegar a su propia cumbre.

Recuerdo otras bicicletas que he leído. El ciclista de San Cristóbal—también de Skármeta— Hombre Lento, de J.M. Coetze y La Bicicleta Voladora de Lucía Laragione. Este último, un cuento de mi infancia, lo leía en casa de mis abuelitos.
Dejando a un lado la literatura, quisiera contar una experiencia personal. Hace unos meses arreglé una antigua bicicleta de mi mamá, una vieja Magistroni clásica, estilo turista, con salpicaderas, canasta y todo. La dejé como nueva. Después de repintarla de azul y crema y de ponerle algunos accesorios clásicos, como el timbre y el asiento, reviví un antiguo objeto familiar. Esa bici, nos podría contar grandes historias de la familia. Hasta hace poco, cuando mi novia aún vivía cerca de mi casa, yo acostumbraba visitarla en esa bici, y ella salía a la calle al escuchar el melodioso ring, ring de su timbre.
Quisiera seguir escribiendo de la bicicleta. Podría hacerlo. Pero no quiero seguir pedaleando estas teclas sin llegar a ningún lugar.
La bici ha formado parte de mi cultura, de mi historia. Es así como hoy descubro, a partir de la película de Sica, que este maravilloso instrumento me ha acompañado a todos lados.

lunes, octubre 20, 2008

Horóscopos


Aries:
Hoy conocerás al amor de tu vida.
Mantente atento.
Cuando una persona te pregunte la hora, invítale un café.

Tauro:
Ama y respeta a la naturaleza.
Si algun animal se te acerca, no desconfíes, regálale todo tu amor.
Ya te verás recompenzado.

Géminis:
Fíjate por donde caminas.
Evita acercarte a los trenes, ya que tus astros hoy no pueden protegerte.
Si encuentras una cartera perdida, sigue al dueño hasta que logres devolvérsela.

Cáncer:
Cuida a tus familiares.
Si alguno de ellos está enfermo o sufrió un accidente, mantente a su lado en todo momento.
Compra flores.

Leo:
Hoy perderás la cartera.
Lo que debes de hacer, si quieres recuperarla, es subirte al primer tren que pase.

Virgo:
La suerte está de tu lado, pero puede ser engañosa.
Para encontrar fortuna, pregunta la hora.
Si alguien te hace una invitación, no la aceptes.

Libra:
Hoy es día de ser generoso.
Si ves a un hombre caminando con sombrero, invítalo a subir a tu auto y llévalo a donde lo necesite.

Escorpión:
Hoy es el día del agradecimiento.
Si ves que alguien rechaza una invitación, tú la aceptarás, pero ojo: no te debes enamorar de esa persona.

Sagitario:
Los robos están a la orden del día.
Si ves que alguien corre con una cartera, alcánzalo y da aviso a la policía.

Capricornio:
Una gran enfermedad te achacará el día de hoy.
No permitas que ningún familiar se te acerque.

Acuario:
Hoy tu mascota lastimará a alguien.
Esa persona merece ser castigada.
Si ves a alguien con flores, es el amor de tu vida.

Piscis:
Sé más ecológico.
Olvídate del auto por hoy y sal a caminar. Eso sí, lleva siempre un buen sombrero.
Si alguien te ofrece un aventón, no lo aceptes, puede ser un maleante.

viernes, octubre 17, 2008

¿No le gusta el país en el que vive?


¿No le gusta el país en el que vive?

¡¡Cámbielo usted mismo!!

Y si no participa....

¡NO SE QUEJE!!

¿Encuentra absurdo el robo de camiones de carga, a veces hasta con asesinatos de los camioneros?

Solución: Exija la factura en todas sus compras.

¿Usted encuentra absurdo el desorden causado por los vendedores ambulantes?

Solución: Nunca compre nada a ellos. La mayor parte de sus mercaderías son productos robados, falsificados o contrabandeados.

¿Usted encuentra absurdo el enriquecimiento ilícito?

Solución: No lo admire, ni lo practique; repúdielo y no de mordidas ni pequeñas ni grandes.

¿Usted encuentra absurda la cantidad de mendigos en los semáforos y/o en las calles, y/o en cada esquina?

Solución: Nunca les dé NADA. Canalice su ayuda solidaria directamente a las instituciones de su confianza. (PERO, SI NO CUMPLE CON LO SEGUNDO, NO SE SIENTA BIEN HACIENDO LO PRIMERO, NO SIRVE PARA JUSTIFICARSE, SEA HONESTO CONSIGO MISMO)

¿Usted encuentra absurdo que las lluvias inunden la ciudad?

Solución: Solamente tire papelitos y basura, EN LOS CANASTOS DE BASURA, barra su banqueta y si construye, no eche la basura en las coladeras...

¿Usted encuentra absurdo que haya revendedores de entradas para espectáculos?

Solución: No les compre, aunque eso signifique perderse el evento. Mejor trate de comprar con oportunidad.

jueves, octubre 16, 2008

El factor K


Sin buscarlo, el científico descubrió el factor K.
Pudo haber sido un gran descubrimiento, que cambiara la historia de la humanidad.
El factor K era, lo que todo hombre y mujer había buscado a lo largo de su existencia, pero como el científico no lo había buscado, no se dio cuenta de su hallazgo.
Desgraciadamente nadie ha vuelto a encontrar el factor K, porque conociendo la historia del científico, se ponen a buscarlo.
Creo que el secreto es no buscarlo.
Ah! lo acabo de encontrar.
Pero no me di cuenta.

martes, octubre 14, 2008

Instantáneas Reversibles

Cristobal Colón llega extrañado a una tierra desconocida.
Hace unos días dio la orden: Regresemos a Portugal, viren los barcos.



Un famoso chef de un programa de Televisión prueba la salsa y sonríe hacia la cámara. Hace unos minutos, cuando ésta se encontraba apagada, revolvió desesperadamente los ingredientes.


Hernán Cortés llora amargamente bajo el Arbol de la Noche Triste.
Hace unas horas, la Malinche le confesó que ya no lo amaba.

jueves, octubre 09, 2008

Palabras Nuevas 3



Después de abandonar por un momento la exquisita sensación de crear nuevas palabras, me acerco nuevamente a ustedes con estos conceptos inventados, productos de un ejercicio de mi taller literario.
Espero que los disfruten y acuérdense que en este blog ya he publicado con anterioridad dos compendios parecidos. La primera selección de palabras nuevas la publiqué hace casi dos años (el 19 de octubre del 2006) y la segunda el 12 de febrero del 2007. Búsquenlas y refresquen su vocabulario. Por lo pronto les dejo estas nuevas.
Un abrazo
Yo merengue de fresa.

Devanagari: Filo lateral de navajas doradas hechas en Italia.

Fifiriche: Maleta para guardar articulos de payaso.

Quijongo: Lamento hindú.

Oolito: Resoplido melancólico en los niños huérfanos.

Minoca: Tapa del envase de hierbas finas irlandesas.

(hasta aquí los ya inventados. Son pocos, en este momento me inventaré más. Salud)

Blaner: Acción de evadir las visitas de los protestantes.

Asturemia: Enfermedad de las uñas, en la que una uña cae, la siguiente se pone amarilla y así sucesivamente hasta terminar.

Canricmo: Tic producido en el párpado derecho, por un deseo sexual reprimido.

Drespunjio: Pedazo de tela sobrante de un vestido de novia o graduación.

Bleremia: Mancha que queda en los muebles de las cocinas después de descongelar carne de res. Es una mezcla de sangre y agua de deshielo.

Osnio(a): Hombre (o mujer) que cree en los horóscopos, pero que nunca se cumplen en su vida.

NOTA: busqué en el Diccionario de la RAE (Real Academia de la Lengua Española) para que las palabras no fueran a existir realmente y encontré los verdaderos significados de dos palabras que disque había inventado su significado en mi taller. Oh decepción!, por respeto a la verdad, helos aquí:

Devanagari: Escritura moderna del sánscrito
Fifiriche: Raquítico


Imagen de un devanagari turco.

jueves, octubre 02, 2008

Enfriemos nuestras mentes para poder actuar


El calentamiento global nos ha llenado la cabeza de ideas. Ideas que tarde o temprano también calentarán nuestros cerebros. Y es que cuando un tema se pone de moda, parecería que tenemos la obligación todos los seres humanos de opinar acerca de ello. Es como si a alguna persona se le ocurriera hablar de eso, y todos los demás, por un deber cívico, tuviéramos que declararnos a favor o en contra del mismo. Esto ha pasado con el calentamiento global, con la guerra de Irak, con el tema del aborto, con la globalización, el terrorismo, el petróleo, y la lista podría ser más grande.

No quiero decir que los temas de la agenda pública sean temas irrelevantes, no. Pero sí reconozco que quien no muestra un claro punto de vista frente al tópico de moda, puede quedar frente al grupo como un indiferente, un ignorante y hasta un irresponsable. Lo de hoy es hablar, opinar aunque no se domine el tema, repetir ideas de los líderes de opinión, reproducir argumentos escuchados en la familia o con los amigos. Se puede no conocer el tema, y hablar sin fundamento, pero lo que es imperdonable es guardar silencio.

Esta práctica, que se está haciendo costumbre, de hablar sin tener claros los argumentos, nos ha llevado a una época de opinionitis, donde los temas verdaderamente importantes se diluyen con temas intrascendentes. Y donde se le da más peso a lo que se dice que a lo que se hace. Este es el caso del calentamiento global.

Creo que el tema del calentamiento global es un tema demasiado amplio, que es imposible abordar con ligereza. Considero que, desde que se sacó el tema a la agenda pública—hace ya unos tres años—se ha dicho mucho y se ha hecho muy poco. Existe gran cantidad de documentales, revistas, programas de televisión, libros, páginas de Internet y blogs, donde se habla del acelerado calentamiento de nuestro mundo. Pero existen muy pocas personas que—actuando de forma consecuente—han cambiado sus hábitos de consumo y de forma de vida hacia un modo de vida más responsable con el medio ambiente.

Y es que mucho del material que existe sobre el tema, se encarga más de asustar, de advertir, de alarmar, que de proponer. Son más los documentales que hablan—como el que vimos en clase—de las graves consecuencias del calentamiento, que los que tratan de explicar alternativas viables para adoptar un estilo de vida sustentable.

Lo malo de esta situación no es la saturación de contenido, ni la falta de propuestas. Finalmente, estas dos carencias no tienen un impacto directo en el medio ambiente. Lo que es realmente alarmante, es que mientras opinamos, debatimos, discutimos y nos ponemos de acuerdo, seguimos utilizando grandes cantidades de energía, seguimos consumiendo productos innecesarios de manera desmedida, es decir, mientras hablamos, leemos o escribimos del calentamiento mundial, seguimos muy campantes calentando nuestro planeta.

Pensándolo bien, creo que algunas personas sí han empezado a tomar medidas para enfriar un poco a la Tierra. Son varias familias las que han cambiado sus focos incandescentes por unos de gas neón, los cuáles son mucho más fríos y consumen mucha menos energía eléctrica. En algunos lugares separar la basura—y reciclar algunos desechos—se ha convertido ya en una costumbre. Otras personas han optado por caminar o ir en bicicleta a lugares cercanos, en lugar de gastar gasolina y producir emisiones de CO2. Algunos individuos conscientes ya no utilizan bolsas plásticas cuando van de compras, y prefieren reutilizar algunos envases que comprar nuevos. Sí, se está haciendo algo por combatir el calentamiento global.

Pero es que es muy difícil cambiar los hábitos de un día para el otro. Si desde niños nos hemos acostumbrado a movernos en automóvil, y si todo mundo lo hace, no podemos de repente decir: “ya no voy a usar el coche nunca más”, porque con esta simple decisión tendríamos que ajustar todo nuestro estilo de vida. Con mayor razón, no podemos cambiar de pronto todos nuestros hábitos porque de verdad que tendríamos que comenzar a vivir otra forma de vida.
Hace un semestre escribí un ensayo acerca de la Globalización y los desechos tecnológicos. Decidí hacerlo de eso porque quedé impresionado con un artículo de la revista National Geographic, en donde explicaba la gran cantidad de desechos tecnológicos que producimos día con día. AL escribir de eso, al analizar—aunque de manera muy superficial—el fenómeno, me pude dar cuenta que es bastante difícil comenzar a vivir sin tantos productos que ya se han vuelto necesarios en nuestro día a día.

Tal vez sea fácil e importante—así como plausible—para algunas personas abandonar su consumo desmedido, dejar la gran ciudad, su trabajo, sus comodidades y adoptar un estilo de vida más ecológico. Tal vez vivir de los productos del campo, ser autosustentable, aprovechar las horas de sol para no gastar electricidad, no desplazarse grandes distancias, etc. Pero considero que la humanidad entera no podría adoptar esta forma de vida. Ya no estamos en una época que el campo nos pueda satisfacer las necesidades de todos. Hoy en día no podríamos irnos todos a vivir a un monte, sembrar, cosechar y cuidar animales. La sociedad está construida de manera tan compleja, y tan especializada que sería casi imposible mantener a toda ella con un estilo de vida que disminuya ampliamente los índices de consumo y contaminación.

Entonces, si por un lado me estoy quejando que los discursos ecológicos no proponen, y por otro lado, estoy diciendo que sería casi imposible mantenernos todos con una vida sustentable, ¿cuál sería el remedio frente a esta amenaza que es el calentamiento global?

Creo que la solución es muy simple, pero al mismo tiempo muy difícil. Es una forma de resolver el problema de manera directa, pero exige compromiso. Si cada persona en el mundo fuera consciente de sus hábitos de consumo—y por lo tanto de contaminación—y se propusiera firmemente frenar este gran calentamiento global, con acciones pequeñas pero concretas, como reducir el uso de automóviles, de energía eléctrica o de agua caliente; si a su vez cada gobierno, institución y grupo humano se comprometiera a desarrollar acciones sustentables, como promover el uso y la explotación de energías alternativas como el viento o el sol, si de verdad todos y cada uno de nosotros nos responsabilizáramos por este gran problema que nos amenaza, lograríamos hacer un cambio radical en la temperatura de nuestro planeta, lograríamos vivir en un mundo más fresco.