martes, mayo 12, 2009

Asiento 7A


(Escrito el lunes 11 de mayo en el avión México D.F.- Tuxtla Gutiérrez)


La vas escuchando a lo lejos. Primero no logras reconocer lo que dice. Después, comienzas a oir: "¿con hielo?" y el sonido del carrito moviéndose entre el pasillo.

-"Un jugo de manzana"-dice un pasajero dos filas atrás, y eso lo alcanzas a escuchar ya perfectamente.


Te estás despertando y antes de abrir los ojos, un leve movimiento de todo tu alrededor, te recuerda que estás en un avión.

Las voces ahora son claras, también los ruidos de los vasos de plástico y de las galletas al abrirse.


Llega tu turno. El carro está en el pasillo cerca de tí. Tu compañero pide primero: "un jugo de manzana" dice "con un hielo grande" y tú te preguntas por qué todaos piden un jugo de manzana. Sin sentirte influenciado por esa reflexión, pides lo mismo. Ya lo habías pensado desde antes y además, siempre pides un jugo de manzana en los vuelos nacionales.


Sin hambre, pero con cierto antojo, abres las galletas y sin darte cuenta ya te las has terminado. Con el jugo pasa igual: sólo dos traguitos y se acabó. Ahora sólo queda la basura en la ridícula mesita desplegable.


Miras por la ventana y reconoces poblaciones pequeñas. Piensas que estás en la sierra y te acuerdas de que siempre quisiste ver la sierra desde arriba. Pero no es la sierra. No hay elevaciones del terreno.


Le preguntas a la sobrecargo (a la cual nunca más llamarás aeromoza, porque minutos antes escuchaste una larga explicación dada a otro pasajero, en la cual dejaba claro que ya no son llamadas así) sabiendo que ella te aclarará la ubicación, pero recibes una respuesta negativa. "No sabría decirle, sólo sé que nuestro destino es Tuxtla". "Bien", piensas, "con eso tengo bastante".

El compañero de al lado ríe muy bajito y te molesta un poco que lo haga. "¿Qué no se supone que las azafatas (¿estará bien llamarlas azafatas?) deben saber por dónde vamos volando?" piensas.


Sin saber en dónde estás, te das cuenta que mirar por la ventana es un poco inútil, que despertarte por unas galletas y un jugo, no fue lo mejor.

Aún así, piensas en cómo te despertaste. Recuerdas que poco a poco: la vas escuchando a lo lejos.

Esa te parece una buena frase como para escribirla. Recuerdas también que hace mucho que no escribes y decides hacerlo.


Sacas de tu portafolio este cuaderno y esta pluma y comienzas a escribir.


Te das cuenta que lo estás haciendo por tí y por los otros. Todos esos que te leerán. Aquel amigo que te admira tanto, la prima que siempre se ríe con tus escritos, la novia que te lee en cuanto publicas, la hermana que lo lee en el mail y dos o tres personas más a las que siempre le alegras el día con tus palabras.


Te sientes bien por poder volver a escribir para ellos, pero te das cuenta que estás escribiendo en tercera persona. En segunda, mejor dicho. Hay algo de misterio en ello. Algo de máscara quizá, algo de mentira.

Por un instante, la idea de inventar una historia cruza por tu mente. Que el avión empieze a perder altura y no puedas salir por culpa del carrito de las bebidas. "No" piensas, seré fiel a lo que está pasando.


Sigues escribiendo como si se lo escribieras a otro y te sientes mal por eso. ¿Eres cobarde por no escribirlo en primera persona?, tal vez un poco, pero este simple cambio en la conjugación de los verbos te ayuda a soltar todo lo que estás viviendo. Como si se lo contaras a alguien, como si al escribirlo todo se fuera haciendo realidad.

2 comentarios:

Mundo dijo...

Charly

a mi en particular me gustan mas los asientos 12 u 11 A o F, porque son las salidas de emergencia y tienes mas espacio para las patitas... Sin embargo de acuerdo estadisticas te sentaste en un lugar bastante seguro...

Que bueno que escribas, al menos para salir de la rutina del trabajo, mientras miro la ventana de mi office y veo como cae la lluvia, haciendo hilitos en el cristal.

mmm eso de que perdias altura y esas cosas... suena bien... pero ya lo hicieron el lost je je.

Ok, sigue escribiendo, ya me quede picado en saber que pasa despues...

Mundo

Bove dijo...

Chido chido charlas q bueno q volviste a escribir. Me gusto lo de las azafatas (si es correcto llamarlas así jajja) de como se van acarcando me imaginé perfecto eso. Me imagine que te hubieran aventado en paracaídas si tuvieras influenza y talvez así sabrías que era el pueblito que estaba abajo de ti.