Desde la otra frontera
Así es amigos, ahora estoy en Nuevo Laredo Tamaulipas, a unos cuantos pasos de la frontera, pero ahora de la del norte.
Llegué el martes en la tarde. En el vuelo, además de un exagerado ruido con el carrito de las bebidas y una espantosa voz de la sobrecargo, todo fue muy bien.
Al descender el avión, ya listo para el aterrizaje, empecé a ver las polvorientas carreteras del norte. El desierto y las trocas me hicieron recordar en que parte del país estaba ahora.
"Arriba el norte!!" pensé "...y si no me creen, que miren el mapa". El espíritu de todos mis hermanos voluntarios renacía en mi corazón al sentir que me acercaba cada vez más a esta tierra calurosa y no sólo de clima, sino sobre todo de personas tan abiertas y amables.
En el aeropuerto pregunté por la renta del coche. "¿Es posible que alguien pase su tarjeta de crédito en otra ciudad y que la deje como garantía en mi nombre?" le pregunté al encargado de Budget. "Sí, no habría ningún problema" dijo "a mi me mandarían de Monterrey la copia de la tarjeta de su compañero y yo podría darle el auto" todo parecía tan fácil... pero mi experiencia en renta de autos me decía lo contrario. Es tanto el relajo que se tiene que hacer por no tener una tarjeta de crédito (la cual piden FORZOSAMENTE para rentar uno) que ya sabía que las cosas no iban a ser tan fáciles como parecían.
Hablé con el gerente regional, ya era tarde. "Sí Charly" dijo "yo mañana paso mi tarjeta".
Para esto, yo ya estaba en el hotel. Un City Express como los de cualquier otro lugar: Austeros, con sus pasillos medio oscuros y sus lavamanos-mueble de una pieza que abarca todo el baño. Con sus aires acondicionados abajo de la ventana y sus persianas dobles. Todos iguales.
Había llegado al hotel después de una agradable charla con el taxista. Un hobre que no podía describirse mejor que con la palabra "norteño": bigote y asento incluídos. Abierto y sincero. Platicador. Me explicó que en Nuevo Laredo hay cerca de 7oo mil habitantes. Que según el gobierno son 300 o 200 mil, pero que estas cifras las dice el INEGI para no reconocer que son más y no tener que mandar más apoyo económico a la ciudad. Me dijo también, que la inseguridad no es tanta. "Yo creo que es como en todos lados" me explicaba "si te metes en problemas, pues los encontrarás, si eres tranquilo, y vienes a lo que vienes, no te pasará nada" yo le agradecí por ese consejo. Le pregunté además si era difícil cruzar la frontera. "No", me dijo "si tienes todos tus papeles en orden, no hay ningún problema" Hablamos también de las calles de la ciudad y de cómo era la gente aquí. En voz alta le dije mi conclusión "las calles son como las personas: todas derechas" Él sólo rió y yo me enchinaba el bigote para no parecer tan fuereño.
Trailers y nopales. Carreteras anchas y polvosas. Me acordé de las películas del sur de los Estados Unidos: el inicio de Men in Black, o los orígenes de Kate, la de Lost.
En fin, ya estaba yo en Nuevo Laredo.
Hoy en la mañana le hablé al gerente para recordarle lo de la tarjeta. "Íjole Charly, ¿para cuando lo necesitas?" dijo "¿cómo que "para cuando..."? pensé un poco enojado. Por eso le había mandado mails desde la semana pasada, para irle avisando. "Para hoy" le dije. "Ya estoy en Nuevo Laredo desde ayer" le recordé (pero creo que nunca se lo había mencionado) "Es que yo estoy en Monclova y no creo que haya una agencia aquí" dijo. "Háblale a Diego, él está en Monterrey y también tiene tarjeta. Le hablé. Quedó de hacerlo y a los pocos minutos me llama "¿Que crees Charly?" y yo ya lo veía venir..."que los de Monterrey dicen que necesito una carta corporativa de Kraft para hacer ese trámite" "Noooo" pensé. (y es que de verdad el coche es un instrumento muy necesario para la chamba que estoy haciendo. ¿Un Taxi? pensarán ustedes, pero uno no puede subirse a un taxi y decirle: lléveme por ahí a buscar un distribuidor o una tienda o a perseguir una camioneta de Bimbo)
Volví a hablar a la agencia de aquí y les conté con toda tranquilidad el problema que era conseguir la carta corporativa que necesitaban en Monterrey. "Olvidemos lo de Monterrey" me sugirió el encargado de Nuevo Laredo. "Que me envíe por mail copia de su tarjeta de crédito y de su credencial del IFE". Todo parecía resuelto.
"No me lo vas a creer Charly" me dijo Diego cuando le hablé para pedirle esas dos copias "no tengo Ai Di (ID). Hace poco me robaron mi cartera y lo único que tengo es la credencial de Sam´s" Ya se imaginarán mi sentimiento de frustración.
Volví a hablar a la agencia de N. Laredo y dijeron que no había problema. "De Sam´s y la credencial de su empresa"
En fin, se resolvió así.
Al llegar a la agencia parecía que habían contratado a la persona más inepta para entregar un auto. Y no quiero ser exagerado (bueno sí) pero de verdad era muy estúpido. Con decir que no sabía nada del contrato que me estaba haciendo firmar.
Interrumpo mi narración para escribir que en este momento se desató una estrepitosa lluvia. El cielo se ilumina completo y se escuchan muy fuerte los truenos. La luz parpadea en el hotel y una alarma de un automovil del estacionamiento se activó por el estruendo.
Continúo.
Los detalles de mi trabajo no los quiero relatar. Además de haberlo hecho todo el día, no quiero poner a recordarlo ya que...recordar es volver a vivir y estoy cansado.
Sólo diré que esto de prospectar distribuidores es toda una aventura. Perderse en ciudades desconocidas, sentir que todos te ven feo por tu acento chilango......
¿qué onda? La tormenta sigue y se escucha el aire a través de las puertas (el típico sonido de fantasma) jaja me siento en un hotel embrujado, y yo aquí escribiendo. Parecería que cuando me propongo escribir, las aventuras acuden de inmediato.
Continúo.
Estaba con lo de las aventuras de prospectar. Como decía es muy divertido y emocionante.
En mi perdida por la ciudad, pasé por un puente ferroviario y una fábrica vieja que me encantó. Todo abandonado y oxidado. El recuerdo de un esplendor ya olvidado. Unas excelentes fotografías se podrían sacar ahí, pero no traje cámara esta vez y aunque la hubiera traído, no podía detenerme ahí por ser una vía rápida.
Ya encontré distribuidores. Dos, y parece que los dos son buenos.
Hace rato, antes de sentarme a escribir, tenía unas inmensas ganas de una cerveza. Fui al restaurán de al lado del hotel pero ya habían cerrado. Eran las 11 y cerraron 1030. No me quería quedar con las ganas y decidí atravesar la avenida del hotel para llegar a una especie de local donde, además de tener una gran bocina que da a la calle y que todo el día tiene música ranchera, tambien venden arrachera, quesadillas y frijoles. Y donde se puede leer la frase "ya tenemos huevos al gusto". Ya estaba muy oscuro y la simple idea de atravesar esa avenida resultaba arriesgado: los trailers con sus grandes luces y el peligro de la noche en la ciudad fronteriza. Para hacer esto más dramático, la avenida tenía un pequeño muro de contención en el centro. Tenía que llegar primero a la mitad, luego, cruzar.
Lo hice y en el restauransucho no tuvieron cerveza. Mientras cruzaba de nuevo la avenida, con mi cigarro encendido, quise llevar más lejos mi aventura y me paré en el muro de contensión sabiendo que al contarlo o escribirlo, más de uno me iría a decir "ay Charly, siempre tan imprudente" aún así lo hice y pensé: "no pude tomarme mi cerveza, pero estoy haciendo esto que me gusta: arriesgarme" y como si lo hubiera mandado pedir, en la gran bocina del restauransucho Vicente Fernández cantaba "por darle rienda suelta a mis antojos..." Yo únicamente sonreí. "Lo tengo que escribir" pensé. Y heme aquí, de nuevo a las 12:35 de la noche concluyendo este relato para todos ustedes "desde la otra frontera"


4 comentarios:
Yei!!! El primero!!! Ja ja
Chary:
Creeme que entiendo perfectamente lo del coche... ademas la ultima vez cuando al fin logramos la renta del coche, a 10 minutos de entregarlo nos paro la patrulla por exceso de velocidad...
Que bueno que el trabajo te de la oportunidad de concer.
Saludos y espero que no te afecte la nalguitis plana cronica por viajar tanto...
Mundo
y luego? Y LUEGO?!!!!!
Ya Charly no nos dejes en suspenso...
Que mas paso?
Mundo
Es correcto ahora donde andas que ya no escribes?
Perdón por abandonarlos. A veces no puedo escribir....sé que me debería dar más el tiempo para hacerlo, pero créanme a veces está muy cañón. Aún así, no los olvido y les agradezco que me pidan que les escriba. Un abrazo mis amigos
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