El abandono
El abandono llega, no se busca.
Un martes cualquiera, cerca de las ocho de la noche, cuando uno cree que la vida es plana.
El abandono no avisa, ni hace cita, ni te lo plantea.
El abandono no te deja, te acompaña.
Y te acompaña tanto que quisieras que te abandonara.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada